Si has visto una obra de pladur, habrás visto placas de distintos colores. No es casualidad ni marca: el color del cartón indica qué aguanta esa placa. Elegir bien es barato; equivocarse obliga a abrir la pared.
Blanca o gris: la estándar
Es la de toda la vida y la que va en salones, dormitorios, pasillos y techos de zonas secas. Si no hay humedad ni exigencia de fuego, es la que toca.
Verde: la hidrófuga
Lleva un tratamiento que reduce la absorción de agua. Es la que se usa en baños, cocinas, lavaderos y en paredes con riesgo de humedad. No es impermeable: en una ducha hay que impermeabilizar encima antes de alicatar. Pero aguanta el vapor y la condensación que acabarían con una placa estándar.
Rosa: la resistente al fuego
Tiene fibra de vidrio en el núcleo y aguanta más tiempo frente al fuego. Se usa donde la normativa lo pide: locales, cuartos de instalaciones, patinillos, chimeneas o separaciones entre viviendas.
Y hay más
- Placas acústicas, más densas, para aislar del ruido.
- Placas de alta dureza, para pasillos de locales o zonas donde se dan golpes.
- Placas perforadas para techos que tienen que absorber eco.
Lo normal en una vivienda es combinar dos: estándar en casi todo e hidrófuga en baños y cocina. Si en tu presupuesto no pone qué placa va en cada estancia, pregúntalo.



